Zongolica en la colonia

A lo largo del proceso de conquista y colonización los españoles se establecen en el valle de Zongolica que alberga tres lagunas, una grande y dos más pequeñas cubiertas en su totalidad de carrizos. De ahí deriva su denominación de Acalpetlayuca: acalt, carrizo, petla, tejido de petate y yuca descendencia de unta que quiere decir, hay mucho carrizo. La avanzada de los colonizadores eran frailes franciscanos, quienes impulsan la organización territorial en forma de república de indios. En los primeros años de la Colonia, Zongolica y Tequila fueron cabeceras de dos repúblicas, cada una de las cuales tenía adjudicadas sus estancias o pueblos sujetos.

 

1522 - 1523

Llegada de los españoles a Zongolica.

 

Se conforma "La República de Indios" (datos de bula que existen en los archivos municipales de Zongolica).

 

1530:

Los franciscanos llegan a Teotitlan, Cozcatlan, Tehuacán y, eventualmente a Zongolica donde por un tiempo se establecen y dan el nombre de San Francisco al pueblo cabeza provocando insospechadamente un perdurable sincretismo entre Tzoncoltzin, el dios del cabello torcido, y el santo de Asís, al que los tlacuilos y los escultores nativos representan con el cabello rizado. Los franciscanos, sin embargo, no llegan a fundar monasterio en el cacicazgo.

 

1539 - 1541:

Emprende fray Toribio de Paredes, Motolinia, su célebre recorrido por el curso del Papaloapan que le lleva a las afluentes en la Sierra Negra de Aticpac, el río Tonto y otros menores pero no de importancia. En esta travesía descubre el nacimiento del río Tonto en Huixtla. En el convento firma la epístola proemial de sus Memoriales, que contienen tantas noticias sobre el país y la cultura de sus habitantes.

 

1560 El modelo de evangelización de los primeros franciscanos de origen belga, inspirada en el erasmismo, a propuesta del obispo Zumárraga, tiende a ser un tanto reflexiva y matizada. Se trataba de llevar al indígena del error a la verdad mediante un proceso de aprendizaje profundo y pormenorizado centrado en una elite indígena. A partir de este año, con la nueva corriente del Concilio de Trento, se impone la obediencia, la coerción y la visión simplificada de la religión a través de catecismos y confesionarios para las masas, elaborados a base de preguntas y respuestas elementales. Al exigir la aceptación pasiva y superficial del discurso cristiano a los indígenas, estos conservan en el fondo sus creencias. Sobresalen ahora los dominicos y la Inquisición. Fray Domingo de Betanzos escribe al rey: los indios no deben estudiar porque ningún fruto se espera de su estudio. Enseñan la nueva religión a partir del mundo sensible en lugar de complicar a los fieles con explicaciones y razonamientos. Muestran cuadros vivos con representaciones músico-teatrales masivas como la semana santa, la navidad o el juicio final, en donde los diablos se llevaban a los condenados a un infierno con calderos y llamas. Corcuera de Mancera

 

1561 Son reemplazados los franciscanos cuya sede es el convento de la Concepción en Tehuacán, por el clero secular manejado directamente por el Obispo de Tlaxcala. Paralelamente se recupera la estructura sacerdotal aborigen a través de las mayordomías, de las peregrinaciones, de los indios cantores y de otras formas de culto.

 

El clero se halla formado por la suma de partidos distribuídos en una amplísima juridicción. Uno de estos partidos es el de Zongolica-Tequila que comprende justamente el área del antiguo señorío, cuya estructura y límites son respetados..

 

1566:

Franciscanos en Tepetitlanapa, en conjunto con indígenas, sufren por escasez de agua a causa de sequía, y retornan a Acapetlayuccan,

 

1567:

Edifican el templo "El Calvario" los misioneros franciscanos.

 

1570 Una descripción del poblado pedido por el Rey, dice: la mitad de SM y la otra mitad de la hija de Sepúlveda, tiene 723 casas; y en ellas 805 habitantes con sus familias. Ellos dan cada año 51 cargas de cacao y 1600 sarapes. Esta población tiene 12 congregaciones y entre todas dan este tributo.

 

1582 Luis de Oliveros presbítero de Zongolica y hermano del teniente de corregidor de Tequila, vende medio molino a Juan Blanco y al mismo tiempo compran ganado vacuno en Maltrata.

 

1592-95 Luis de Velasco, El Mozo, otorga a Alonso Díaz, Diego Zepeda, José de Soto, Alonso Muñoz, Martín López y Gaspar Lorenzo, 23 sitios para ganado menor en la jurisdicción de Zongolica y Tequila.

 

1627 - 1635:

Juan del castillo y su mujer, cristianos devotos donan sus propiedades a la Sagrada Compañía de Jesús para el sostenimiento del Colegio de San Pedro y San Pablo en Puebla de los Ángeles, posteriormente a los jesuitas del Colegio del Espíritu Santo, también en Puebla. condicionan la donación a la muerte de ambos cónyuges; empero la esposa acepta entregar la hacienda en 1635 a la Compañía de Jesús.

 

1655 Buena parte de las tierras que correspondieron a la región de Zongolica-Tequila son donadas a los jesuitas del Colegio de San Pedro y San Pablo, y posteriormente a los jesuitas del Colegio del Espíritu Santo de Puebla; y es hasta 1824 cuando el coronel José Aniceto Benavides las vende a los naturales de Zongolica, Reyes, Cuetzala y Mixtla. Romero, Trens, Rodríguez, Aguirre, Powell, De la Llave, Luis F. Habitat y vivienda con los nahuas de la Sierra

 

1597 Del Ingenio de Nogales colmado de esclavos negros o de alguna de las granjerÍas fundadas por colonizadores españoles en el Valle de Orizaba, huye el negro de nación bran llamado Yanga, para refugiarse en las faldas de la sierra baja de Zongolica y establecer hasta las planicies contiguas, durante largos 30 años una fortaleza que le sirve de base para asaltos y correrías que ponen en peligro la ruta comercial México-Veracruz. Pronto se vio rodeado de un número regular de partidarios, que no solamente eran negros esclavos evadidos, llamados cimarrones, sino también hombres libres, de casta, que huían de las iniquidades de los españoles. Apdrre * 1617 El 19 .de agosto el Virrey Marqués de Guadalcazar hace merced al gobernador, alcaldes y regimiento del pueblo de Zongolica de un sitio para ganado menor y dos caballerías en Cuichapa y Omealca; seguramente 'en compensación por los despojos sufridos.

 

1646 Demográficamente existe un arco poblacional invertido: a partir de la llegada de los conquistadores españoles la población comienza a descender, ya sea por las epidemias, matanzas y persecuciones o por los ritmos laborales extremadamente fatigosos. Hasta después de ochenta años de vida colonial, la población indígena empieza a recuperarse. Los datos de tasación de tributos muestran la parte del ciclo descendente de población de Zongolica: en 1568 tiene 2,369 habitantes y para 1646 disminuye a 976 pobladores. Cook/Borah

 

1655 Los jesuitas, terratenientes del partido de Zongolica toman posesión del rancho de cabras de San Felipe una vez que convencen a Mariana de la Huerta de la conveniencia que para su alma pecadora era entregarles dichas propiedades. Logrado esto, los jesuitas fundan tres pastorías para el manejo de los rebaños trashumantes; una de ellas en tierra fría de Astacinga. La residencia permanente de pastores, hatos, aperos e instalaciones en la pastoría es, con toda probabilidad, la instancia económica que propicia el ascenso de Astacinga a pueblo; pero también su tardía elevación a república de indios, pues el lugar y su dominio, los dueños sucesivos del rancho de cabras siempre les consideraron indispensables, para la buena marcha de la empresa. Aguirre Beltrán Gonzalo

 

La hacienda de Cabras, llamada San Gerónimo, tenía pastos de verano situados en el planialto poblano y los de invierno en la vertiente montañosa de Zongolica. Rodríguez, Puwell,

 

1681 Censo de la Diócesis de Puebla

 

El obispo de Puebla al principiar el año de 1679 ordenó a los curas párrocos que hicieran padrones de los feligreses. Casualmente, el mismo año una célula real del 21 de abril se dirigió a los obispos de la Nueva España exigiéndoles mandasen relación "Con toda distinción y claridad... de las ciudades, villas y poblaciones que hay en el distrito de cada obispado y la vecindad que tuviere cada una así de españoles como de indios" La previsión del prelado de Puebla hizo relativamente fácil la recopilación de los datos requeridos, resultando en el informe reproducido parcialmente aquí:

 

El Pueblo de Tzongolica.

"El Pueblo de Tzongolica que administra un cura y dos tenientes, tiene diez y seis pueblos pequeños, seis españoles, diez y nueve mestizos mulatos y negros; dos mil indios."

 

Posteriormente se constituye durante el dominio colonial las repúblicas de indios de Zongolica y de Tequila. Durante doscientos años el drama de la tierra de Zongolica es el mismo de tantos otros pueblos veracruzanos, se convertirse en propiedad privada y pasa de mano en mano, se funda una hacienda de cabras propiedad de Juan del Castillo que donan a la Sagrada Compañía de Jesús. Al ser expulsados de los dominios de España y con el "perpetuo silencio a los indios" decretado por la Real Audiencia no tienen voz en la subasta y la hacienda cambia nuevamente de dueño hasta la inauguración de la república donde la hacienda pertenece al coronel Aniceto Benavides que vende las tierras a los ilustres ayuntamientos del canton. En 1824 toman condición legal las territorialidades de Zongolica,Texhuacan, Reyes, Mixtla y Coetzala.

 

1764 El Rey Carlos III crea el monopolio estatal del tabaco Estanco en la terminología de la Época. Sólo se podía cultivar en Córdoba y Orizaba y después Huatusco y Zongolica.

 

1765 Se introduce el cultivo del tabaco participando la región oriental de la sierra de Zongolica en el mercado capitalista y en el inicio de un proceso de apertura hacia el exterior. Junto al cultivo comercializado del tabaco o pisietl considerado antes sagrado, se desarrolla un proceso de secularización de la vida cotidiana que abarca la lucha por recuperar las tierras que las haciendas de los jesuitas y de otros españoles les han arrebatado a los pobladores nativos.

 

Para fines del siglo XVIII esa zona de Zongolica se ha convertido en el más grande centro productor de tabaco de la Nueva España; cuando se pierde el mercado exterior con la independencia, se le sustituye con el café. Álvarez *

 

1767 El rey de España Carlos III expulsa a los jesuitas del reino y sus colonias, por dedicarse hacer política contraria del estado y acaparar riquezas y cargos. El rey es partidario del librecambio y la enseñanza de las nuevas ciencias a lo que éstos se oponen. Salen por Veracruz rumbo a Italia. Entre sus cuantiosos bienes estaba la hacienda de Cabras, llamada San Gerónimo, cuyos pastos de verano se situaban en el planialto poblano y los de invierno en la vertiente montañosa de Zongolica. Los bienes de los jesuitas pasaron a constituir una rama de la Real Hacienda, con el nombre de Temporalidades; tierras, casas, esclavos, fueron puestos a la venta.

 

1774 El cuarto y último de los títulos de nobleza otorgados en tierras del valle de Orizaba y sus vecindades recayó en Antonia Gómez de Bárcena Soria y Manuel Rodríguez de Pinillos, matrimonio compuesto por un español europeo, vasco do nación, maestre de platas en Acapulco y una mujer criolla, nieta del Conde de San Bartolomé de Xala, Manuel Rodríguez Sáenz de Pedroso, rico pulquero de Otumba y Cempoala, e hija de Alonso Gómez de Bárcena Soria, secretario del virreinato. Doña Antonia, además, era sobrina de Miguel Sacra de Sicilia, clérigo presbítero dueño de la hacienda de San José Tamacoco en Chalco, valuada en 60,000 pesos. Estos bienes, heredados de su padre Francisco Sáenz de Sicilia, que tantos afanes le tocó adquirir, fueron vinculados por cl bachiller en un mayorazgo, para socorro de las mujeres de su parentela, por lo que a él debe sucederla primogénita. Don Miguel designó como primera mayorazga a doña Antonia y el Rey Carlos legitimó el vínculo el 4 de mayo de 1774. Con base en tal reconocimiento, don Manuel y doña Antonia solicitaron título de nobleza y éste les fue concedido a ambos, 8 años después de realizado el enlace y previo el pago de ayudas y derechos, en 1778.

 

1778 El maestre de platas Rodríguez de Pinillos remató la hacienda de Cabras y sus embrollos. La actuación del Marqués y de la Marquesa de Selva Nevada no puede entenderse si antes no se conocen, aunque sea brevemente, los episodios principales que en el curso de 200 años corridos, escenifican los indios de Zongolica en su lucha por recuperar la territorialidad usurpada por invasores de ultramar.

 

A fines del siglo XVI, después de 60 años de pruebas y ensayos, finalmente se establece en nueva España una colonia de explotación.

 

1807 Por órdenes del virrey Diego de Fernández de Córdoba, se otorga a Zongolica el título de "Villa".

 

 

 

 

 

1810 Después que Miguel Hidalgo proclama la Independencia, aquí en Zongolica el sacerdote Juan Moctezuma y Cortés, párroco del lugar, en compañía del sacerdote Mariano de Fuente Alarcón, párroco de Maltrata, del licenciado Rafael Argüelles de Orizaba, y del gobernador de indias, proclamó el segundo grito de Independencia en contra del gobierno español. Este grupo de patriotas recorrían las haciendas circunvecinas con el fin de proveerse de armamento, caballos y dinero para continuar luchando por su ideal libertario.

 

A la muerte de Hidalgo, Moctezuma y Cortés se pone a las órdenes de Morelos, quien le ordena fabricar armas y acuñar moneda, ya que por falta de vías de comunicación y lo intrincado de la sierra, era posible realizar estas actividades, sin ser descubiertos fácilmente por los realistas.

 

No se ha podido confirmar el lugar, ni la fecha en que el generalísimo Morelos abanderó al Ejército Insurgente zongoliqueño, pero en el Museo de Historia de la ciudad de México existe una bandera tricolor muy parecida a la actual, diferenciándose £nicamente en que Asta tiene el águila como escudo, y aquella un carcaj de caballería con nueve flechas, manchas de sangre y la palabra sierra. Esta bandera fue entregada al Museo, por el entonces diputado Samuel M. Tello, después de haber estado en poder de sus familiares por muchos años.

 

A continuación se refiere la historia de esta bandera:

 

La primera bandera tricolor en la guerra de la Independencia

 

En Zongolica se encontraba, desde principios de siglo, a cargo de la Parroquia, el cura Juan Moctezuma y Cortés, oriundo de Tepeji de las Sedas, descendiente directo del Emperador del mismo nombre y de la casa Moctezuma y Cortés, lo que le daba una dualidad casi mística. Aún conservaba el cura un cacicazgo en su pueblo natal y, por supuesto, muchas conexiones de parientes y amigos. Bien conocido era su espíritu independentista y su afán de libertad, lo que en alguna forma le causó ciertos problemas con el Virreinato, motivo por el cual fue aislado en la Sierra donde continuo sus inquietudes.

JUAN MOCTEZUMA Y CORTÉS

BIOGRAFÍA

Juan Moctezuma y Cortés no tenía un físico impresionante. Lucía más alto por la diferencia con el promedio de los habitantes de Zongolica, de baja estatura. Aún con la sotana parecía de complexión delgada pero fuerte, tez morena clara, ojos negros de mirada inteligente y penetrante, la nariz ligeramente aguileña y un pequeño bigote completaban su fisonomía.

 

Durante la guerra de Independencia Morelos pretendió distraer las fuerzas virreinales levantando frente de batalla en tantos sitios como fuera posible, a lo largo del camino Real que iba del puerto de Veracruz ala ciudad de México. Varios eran los objetivos de este plan: cortar la comunicación entre ambos puntos, apoderarse de Veracruz y desconectar al Virrey de España.

 

Al mismo tiempo, estos estallidos necesariamente dispersarían a los efectivos realistas al tener que acudir como apaga fuegos a distintos lugares. Con ello, si no lograba romper el sitio de Cuautla, tendría una mejor oportunidad de hacerlo y de ser posible, recibir ayuda de algunos de los insurgentes que tuvieran éxito en sus lugares de origen.

 

La idea de Morelos era que el cura se movilizara en la Sierra para llamar la atención. Lo mismo haría el cura de las Fuentes de Alarcón en Maltrata y Leyva por el rumbo de La Perla. Así que en unas cuantas semanas Orizaba sería atacada en el mismo día por diferentes flancos. Morelos les hizo ver a sus aliados que en Orizaba se encontraba el estanco más grande de la Nueva España, donde había mucho dinero y, por supuesto, tabaco que podía ser vendido en Zacatlán para allegarse fondos.

 

Morelos tenía esperanza de poder llegar en esos días a la región, apoyado por su Ejército y pensó encomendar a Nicolás Bravo esta importante campaña. Les ordenó que en caso de que no llegara, no debían permanecer en la plaza, pues corrían el riesgo de ser sitiados y vencidos ya que su gente era de la Sierra, no de la ciudad. Deberían tomar el botín, destruir las posiciones de los enemigos y retirarse a su campo natural de batalla.

 

En 1812 el cura Juan Moctezuma, dijo en tono formal para enfatizar la importancia del asunto:

 

“Oficialmente a nombre del Consejo, quiero informarles que usaremos como bandera del Ejército de la Sierra de Zongolica ésta” –desplegó una bandera de aproximadamente dos varas y media de largo por dos varas de ancho, que había conservado sobre las piernas durante la conversación– y pidió al licenciado sostuviera uno de los extremos para que quedara debidamente extendida y acomodaran las velas de manera que pudieran ver, cuidando no acercarlas demasiado para evitar quemarla y prosiguió.

 

“Como ustedes recordarán, desde el año ocho, después de la Invasión francesa a España, se empezó a hablar de la Independencia de América; no dejaban de ser rumores, conjeturas y deseos más que realidades. Para principios del diez las cosas cambiaron y los planes se hicieron no más concretos, a tal grado que Zongolica fue señalada como uno de los posibles sitios para iniciar la contienda. Nos preparamos, trabajamos en reuniones secretas, estábamos listos; el destino no quiso que la Sierra fuera la chispa que iniciara el incendio, tuvimos que esperar casi dos años, pero ahora nuestro sueño se ha hecho realidad”.

 

“Desde aquella época hicimos la bandera que tienen ante sus ojos, Argüelles y yo principalmente, con el difunto Epigmenio, discutimos los detalles, el significado de cada color, el orden, el escudo, el tamaño; tristemente, tuve que guardarla dos largos años en el viejo armario de cedro rojo que tengo en la sacristía. A menudo la sacaba, cuando estaba solo, la extendía y la contemplaba. Conozco todo su significado, su composición, su importancia; eso quisiera transmitirles para que podamos compartir esto que ya no será más un secreto”.

 

“Como pueden ver, son tres bandas verticales del mismo tamaño; la primera, que debe de ir pegada al asta, la que sostiene Argüelles de color verde obscuro es de lana, fue lo que conseguimos en ese color; en medio, la banda es de lino blanco y, a la derecha, según se ve de frente la que sostengo yo es roja, también de lino. En la parte blanca del centro hay un escudo bordado en listón café claro con hilo de seda azul; es un carcaj con nueve flechas, cruzando sobre el carcaj un arco con la cuerda tensa, listo para usarse y una espada. Todo tiene un significado; El verde representa la Sierra con todas sus montañas, cerros, cañadas y, ya que somos el Ejército de la Sierra, lo primero que quisimos fue identificarla con un color; todo lo que nos rodea es verde, la vista se pierde en el empedrado esmeralda de las cimas, tenemos todos los tonos, pero el predominante por lo tupido de la vegetación es el obscuro. Los matices cambian según los rayos del sol, la hora del día, las nubes; el color para identificar la cordillera es éste”, dijo, señalando el paño de lana que sostenía el licenciado.

 

“El verde es vida, cuando las plantas, árboles, las siembras, los líquenes nacen son verdes; un campo de ese color es un campo de vida. Los amarillentos están en agonía, los negros de luto, después de un incendio. La gente de la Sierra vive el verdor del campo; los cultivos y las cosechas nacen verdes. Cuando el maíz está piloteando, cuando la caña está en pelillo, su verde es más brillante, lleno de vida y esperanza de que habrá comida”.

 

“Situados en lo más alto de la serranía, hacia los cuatro puntos cardinales la vista no alcanza a ver sobre la tierra otro color que no sea el verde. La piel se renueva cada año al llegar la primavera; invariablemente, es del mismo color. El verde es vida y da vida a la Sierra”.

 

“El blanco es la neblina que, temporalmente, cubre a la Sierra como queriendo ocultarla de los extraños, es su vestido; el verde es la piel. Un vestido elegante, fino, puro; el blanco es pureza porque puede mancharse fácilmente. El Citlaltepetl, la única montaña que rompe con la sinfonía verde, lleva un tocado albo de pureza que la conecta con el espacio infinito; sus nieves eternas jamás podrán ser manchadas por el hombre. El macizo montañoso detiene a las nubes que vienen impulsadas por la brisa marina, las convierte en tenue niebla y las esparce sobre la cordillera, volviéndola pura”.

 

“La sierra se viste de blanco con el organdí de la neblina; la niebla llega pura al cielo, estamos más cerca de los astros, de Dios que de la humanidad. Los aztecas vinieron de Aztlán, el lugar de las garzas, que representa la limpieza de su procedencia”.

 

“Cuando las cañadas y bosques se visten con el blanco tul de la neblina se muestran puros, limpios, inmaculados, es una sensación de bienestar; no hay la contaminación de las envidias, los egoísmos, las intrigas y la injusticia. Blanco es el color de la neblina, de la pureza, de lo inmaculado como puros, inmaculados y nobles son nuestros afanes”.

 

“El rojo, –señaló la banda que sostenía– significa la sangre que, desgraciadamente, habrá de derramarse en la lucha que hemos emprendido para alcanzar la libertad e independencia. La historia está escrita con sangre de, quienes, creyendo en un ideal tuvieron el coraje suficiente para enfrentar a sus enemigos y salir triunfadores”.

 

“Mucha sangre habrá de correr en ambos bandos antes de que la guerra esté concluida. Ella es el único elemento idéntico entre los hombres de todas las razas, de cualquier tierra sin importar su origen, su posición social, su jerarquía; roja es en todos los casos. Los teules y los macehuales, los criollos y los mestizos, los zambos y los negros, los mulatos, los hombres y la mujeres, los niños y los adultos, los arrieros y los hacendados, los amos y los esclavos, los ricos y los pobres, los sacerdotes y los fieles, los valientes y los cobardes, los leales y los traidores, todos, todos tienen el mismo color rojo en su sangre”.

 

“El rojo representa el coraje necesario para luchar por un ideal, aún a costa de la vida; los hombres pasan, los ideales permanecen. Debemos entender coraje no ira; es decir, la decisión, la determinación, la entereza, la entrega para seguir luchando hasta el último hálito de vida por dejar una sociedad mejor que, tal vez, no disfrutemos, pero que beneficiará a las siguientes generaciones. Todo esto se consigue luchando en contra de los opositores; la lucha implica combate y el combate, muerte. Siempre estarán presentes los rojos borbotones de sangre derramada antes de alcanzar un ideal”.

 

“En pocas palabras, el verde representa la Sierra que es vida, el blanco la neblina, la pureza y el rojo la sangre que habrá de derramarse. El verde es vida, el rojo muerte, por eso están en los extremos, son el principio y el fin del ciclo”.

 

“El arco y las flechas han sido, desde tiempo inmemorial, las armas que todos los pueblos han usado, no hay uno solo que no haya hecho, consideramos que arco y flechas significan lucha, combate, defensa de tierras e ideales. La flecha, una vez despedida del arco, viaja libre a su objetivo. Hermosa explicación: el “Flechero del Cielo” envía sus flechas al infinito, a las alturas, a nadie en particular, simplemente como una expresión de grandeza, de comunión con lo intangible, con lo eterno”.

 

“Muchas veces una flecha no basta, es necesario insistir, machacar para alcanzar el objetivo, estar preparados para intentar cuantas veces  sea necesario, así tuvimos que incluir en el carcaj nueve flechas que (\<,significan siempre, constantemente, por secula seculorum; los números del uno al nueve no se repiten, a partir del diez existe repetición / de dos de ellos, ya no son únicos, por eso es que el infinito se representa con nueve, lo que es individual, después del diez se combinan sin tener jamás fin”.

 

“Curiosamente, el nueve en este caso tiene otros dos significados trascendentales. Cuando los aztecas iniciaron su peregrinación eran acompañados de las tribus Huezotzinga, Chalca, Xochimilca, Cuitlahuaca, Malinalca, Chichimeca, Tepaneca y Matlazinca; si tenemos la curiosidad de contar, veremos que son nueve las tribus que iniciaron la peregrinación, por lo tanto, cada flecha representa una de ellas. Respecto a las flechas y su número, quisiera insistir en que representan libertad. Como dije, los aztecas fundaron México Tenochtitlan alrededor de 1320 y de esa fecha data la grandeza del Imperio Mexicano. Ellos medían el tiempo en forma distinta, pero más exacta que los europeos. Sin entrar en detalles, sus siglos eran de 52 años, por lo que, desde la fecha indicada, han transcurrido nueve; cada flecha representa uno de los siglos. Antes de que llegue el décimo habremos conseguido la Independencia para regresar a nuestro estado inicial de libertad y soberanía. Después del triunfo de la Independencia, y de haber sido ocupada la Presidencia de la República por distintos personajes, varios zongoliqueños tomaron parte activa en distintos combates, contra los norteamericanos primero, y después contra los franceses, encuadrados en el ejército regular, hasta que los pocos que sobrevivieron a estas luchas, fueron licenciados por el general Porfirio Díaz”.  Enciclopedia Municipal Veracruzana, Zongolica. 1998

 

Con los antecedentes mencionados se puede concluir que la primera bandera tricolor (verde, blanco y rojo) que se utilizó en México es la bandera “Siera”. Este breviario mencionado es con la intención de manifestarles que la enseña nacional que orgullosamente representa a la nación mexicana proviene de la sierra de Zongolica, sí estimados lectores, ante ustedes la primera bandera tricolor, vista en batalla en 1812 en la sierra de Veracruz, pero desafortunadamente por no convenir a intereses creados en ese momento o para no marcar un mal precedente sobre la historia escrita y difundida de México no se le da el reconocimiento real e histórico que se merece

 

La presencia de Zongolica en la lucha por la Independencia de México y la participación de sus habitantes fue destacada y de renombre; el señor cura Juan Moctezuma y Cortés secunda el movimiento en la Sierra de Zongolica dando el grito de Independencia el octubre de 1811, atacando la ciudad de Orizaba en el mes de abril de 1812 en compañía y de acuerdo con los sacerdotes Manuel de las Fuentes Alarcón de Maltrata, Ver., don José María Sánchez de la Vega de Tlacotepec, Puebla, y otros sacerdotes de la región, para luego retirarse el 10 de junio del mismo año, es decir, unos meses antes de la ocupación de Orizaba por Morelos, a quién acompañaba como es sabido Nicolás bravo.

 

1812 Monedas acuñadas en Zongolica. Morelos y Juan Moctezuma Cortés ambos curas del clero secular, ya levantados en armas, y con el producto del botin obtenido en Orizaba de 52,000 pacas de tabaco de 200 libras cada una deciden acuñar su propia moneda de plata y de cobre en un taller improvisado en la "Cabaña", se acuñaron en diferentes denominaciones desde el medio real hasta 8 reales sin embargo las únicas que conocemos o tenemos alguna referencia fotográfica son de 8 reales, y de 2 reales, llevan en el anverso en el centro un arco y una flecha, en posición de disparar, alrededor la leyenda "Viva Fernando VII y América" y un adorno, en el centro del reverso, el valor y debajo de ésta una rama de palmera y una espada cruzada: en el perímetro la ceca "Songolica".

 

 

Estas monedas tienen un valor muy alto debido a la rareza de ellas, arriba se reproduce una de cobre muy bien conservada y que se encuentra en el H. Ayuntamiento de Zongolica.

 

La de plata se muestra en la parte de abajo y pertenece a un coleccionista particular, esta moneda fue adquirida en 1999 por  subasta de Estados Unidos de América por la cantidad de 56 mil Dólares Americanos.

 

DR. MARCELO TORRES

BIOGRAFÍA

Durante noviembre de este mismo año se halla en interior de la Sierra un Cristo de madera que el pueblo bautizaría como "El Señor del Recuerdo", el,cual es traído a Zongolica; estuvo guardado en una habitación de "El Calvario".

 

1814 Al iniciar el año Ignacio Rayón nombrado Jefe insurgente en las provincias de Oriente, entra en el territorio veracruzano, donde actúa otro jefe insurgente Rosains eterno adversario de aquel. Ambos hostilizaron a las fuerzas virreynales en Tlacotepec, Zongolica, Orizaba, Huatusco y Jamapa. Peña y Peña

 

Entre Tolome, San Carlos y la Antigua, Ver., los soldados insurgentes asaltan y derrotan al coronel realista Luis del Águila, y éste comunica al virrey que fueron las fuerzas de Nicolás Bravo, portando una bandera tricolor: verde, blanco y rojo, con dibujo de carcaj al centro.

 

1815:

Marzo 16. Primera piedra de la construcción de la torre del templo de "San Francisco de Asís".

1820 Mientras los liberales de la intendencia de Veracruz proclaman la Constitución de Cádiz, que establece la monarquía constitucional en España, los hacendados, la jerarquía eclesiástica, los mineros y comerciantes se unen al Plan de Iguala que intenta independizamos para impedir la aplicación de aquella constitución liberal, proclamando la unión de españoles y criollos para traer un príncipe europeo de gobernante, manteniendo unida la iglesia al estado, sin cambio social alguno. Pérez M.

 

1821 Los pueblos indios, en los albores de la vida independiente subsisten como producto de la legislación colonial: la propiedad corporativa sobre la tierra protegida por el Estado y la distinción entre espacios de usufructo individual y áreas de beneficio colectivo. Las parcelas individuales garantizan la reproducción material de las familias que componen la comunidad, mientras que las áreas comunes tienen diversos objetivos llamados a asegurar la sobrevivencia del pueblo en sus dimensiones material y cultural y el pago de los tributos materiales y en fuerza de trabajo. Solo aparentemente son comunidades indias puras, en realidad son producto de un mestizaje-sincretismo agro tecnológico, de uso de animales de tiro y de alimento, en vestido, costumbres, y rituales religiosos. Si bien la existencia del fundo legal como asiento de los poderes es garante de la existencia de la comunidad en tanto cuenta con un cuerpo de representación encabezado por los ancianos (el poder de la edad y no de la aptitud) destinada a velar por los intereses colectivos ante los otros, a nivel de la sociedad global la comunidad representa una reserva de base social de apoyo al poder estatal- eclesial de corte proteccionista, sostenido durante el siglo XIX por los conservadores y la iglesia. Es por ello que cuando el porfiriato pone en venta las tierra comunales, los indígenas estarán prestos a levantarse en armas como los zapatistas, para restaurar el viejo pasado.

 

1822 Consumada la independencia, Iturbide al frente de los criollos y la iglesia, asume el cargo de emperador, defraudando a los liberales y al pueblo. Al llegar a Xalapa se disgusta con Santa Anna, quien sin ideas políticas claras, pero ambicionando el poder, se pronuncia contra el emperador el 2 de diciembre. Declara ilegal el imperio y convoca a un congreso constituyente.

 

1823 Los franciscanos acuerdan apoyar el imperio de Iturbide ofreciendo las plata de las iglesias de sus Provincias, para enfrentar la insurrección republicana iniciada en Veracruz. Pérez M.

 

1824 El 4 de octubre es sancionada la Constitución Federal y el 9 de mayo se reúne el primer congreso estatal, nombrando gobernador provisional al general Miguel Barragán.

 

-El Papa León XII publica la Encíclica Etsi iam dieu que desconoce la independencia de México y pide al clero preconice fidelidad al rey de España Fernando VII.

 

Se promulga la primera Constitución de la República, que organiza el país en estados y el de Veracruz en 12 cantones sujetos a 4 Departamentos. Uno de ellos es el de Orizaba, formado por los cantones de Córdoba, Cosamaloapan y Orizaba y posteriormente el cantón de Zongolica. La villa de Orizaba es su capital.

 

Las tierras de la sierra de Zongolica las vende el capitán José Mariano Alfaro a Aniceto Benavides. Este a su vez

 

Se conceden escrituras en Orizaba, después de que el coronel Aniceto Benavides propietario de la Sierra. Apremiado por el liberalismo en boga acepta vender las tierras a los ilustres ayuntamientos del cantón. los naturales de Zongolica, Reyes, Cuetzala y Mixtla. Romero, Aguirre, De la Llave

 

1825 La primera Constitución política del estado se promulga el 3 de junio; divide al estado en cantones con diputados y senadores y un Ministro encargado del Poder Judicial.

 

1831 Vicente Segura en 1831 apunta: (*) “Este pueblo dista de Orizaba, diez leguas, de un camino todo de montañas; está colindando por el oriente con la ranchería nombrada San Sebastián Calyalmalulco, que dista cinco leguas; por el poniente con el de los Santos Reyes, que dista una y media legua; por el Sur con el de Teshuacal y Mistla, distante el primero dos leguas y el segundo tres; y por el Norte con el de Tequila, distante cinco leguas”.

 

1862 - 1867:

Participan las fuerzas armadas zongoliqueñas para erradicar a los franceses, y dentro de las fuerzas destacan: Jefe de Batallón Samuel de la Cruz Tello, Teniente Cotronel de Infantería Simeón Lara, Teniente Coronel y Jefe de Batallón Gumersindo Altamirano. Todos oriundos de Zongolica. (en Puebla).

 

1866 Durante la lucha de los liberales contra el imperio de Maximiliano impuesto por los franceses y los conservadores mexicanos, Luis Pérez Figueroa informa al presidente Juárez: “El primero de septiembre desconocimos al jefe de la guarnición imperialista de Zongolica teniente coronel Leandro Amador con parte de esta misma guarnición, posesionándose del cerro de Tenango desde donde estuvo hostilizando al enemigo, quien a su vez ocupó el del Calvario. El 24 al amanecer levantó su campo el enemigo, al ocupar yo el pueblo de Coetzala, a 4 leguas de Orizaba y al norte de Zongolica”.  Juárez

 

1873 Conspiración abortada del cabecilla José María Zapata en la cabecera municipal. Reyes, Luis El Archivo Municipal de Zongolica

 

1888:

Informa el Gobernador Juan Enríquez de la construcción del edificio de Palacio y escuela municipales, también la construcción de un camino de herradura que conduciría de la cabecera municipal a varias rancherías.

 

1890:

Se inició la construcción del Palacio municipal, por órdenes del jefe político, Miguel Cid y León, concluyéndose hasta 1895; y por la forma en que se llevó a efecto la construcción le llamaron “El Palacio de las Lágrimas”; también se hicieron otras obras de utilidad publica destacando: la instalación de 10 faroles de alumbrado público; la construcción de un tanque y unos lavaderos en la cárcel de mujeres; la construcción de una fuente pública en el atrio de la parroquia; la jefatura política adquirió un teléfono con 10 anunciadores y estableció algunas líneas telefónicas.

 

1891:

Se instala el reloj público en la presidencia municipal, donado por Miguel Méndez Corro.

 

1898 Después de su tercera presidencia, Porfirio Díaz instaura el culto a su personalidad. Fiestas, prensa, actos y ceremonias son preparadas para rendirle honores y homenajes. El Secretario de Fomento Carlos Pacheco organiza una partida de caza mayor entre la sierra de Maltrata y Zongolica, acompañado de su armero Arsenio Combaluzier.

 

1900 En el plano económico, al comenzar el siglo el cultivo del café se considera una actividad prometedora y en la parte norte y oriental de la sierra de Zongolica se inicia un lento proceso de sustitución del tabaco por el café como el cultivo comercial principal de la región. Suárez

 

1910 En el plano político, el 1° de diciembre, por decreto número 9, del gobernador Teodoro A. Dehesa. Zongolica es elevada a la categoría de ciudad.1910.

 

Estalla la Revolución. En la cercana Córdoba, un grupo de antirreeleccionistas encabezados por Gabriel Gavira, Francisco Lagos Cházaro, Heriberto Jara, Camerino Mendoza, Cándido Aguilar y otros más, que reunidos en la talabartería de Rafael Tapia, se habían comprometido a levantarse en armas el 20 de noviembre de 1910, de acuerdo con lo prevenido en el Plan de San Luis. Rafael tapia reconocido como el jefe de los conjurados, se levantó en armas en Río Blanco y ante el rechazo armado de la gendarmería profiriana, marchó hacia Zongolica que era el punto de reunión convenido por aquellos conspiradores. Al llegar a Tequila supo que en Zongolica no se hallaba ninguno de sus correligionarios, cambiando el rumbo en dirección de Cuitláhuac, en donde se encontraba Cándido Aguilar con un pequeño grupo armado. En efecto, este activo maderista, la mañana del 19 de noviembre, en compañía de Rosendo Garnica y Enrique Colmenares, se levantó en armas en Paso del Macho, punto cercano a su finca familiar Las Palmas, y después de interrumpir la línea telegráfica, aquellos revolucionarios marcharon hacia Coscomatepec, en cuyas cercanías fueron tiroteados por la tropa gobiernista que ahí se hallaba, cosa que los obligó a cambiar de rumbo y dirigirse sobre Cuitláhuac, lugar del que se apoderaron el 12 del siguiente mes de diciembre.

 

Hallándose ahí, el 28 de ese mes lanzaron un manifiesto excitando al pueblo veracruzano a unirse al movimiento libertario. Iban las firmas de Cándido Aguilar, Rosendo Garnica, Teódulo Córdoba, Antonio Portas, Antonio Contreras, Domingo Calixto, Miguel Contreras, A. Esteva, Teófilo Medina, H. Cárdenas, Pedro Meneses, Julián Hernández y Juan Ramírez. Sánchez Lamego No obstante, el descontento y la revuelta continuaron en la región. El corredor de Córdoba-Orizaba-Zongolica era hostigado por rebeldes al mando de ex federales y zapatistas, como Higinio Aguilar y Benjamín Argumedo, Porfirio Martínez, Miguel Reyes y David Cozar. Fue escenario de la persecución de las partidas del general porfirista Higinio Aguilar, que sostenidas por los hacendados, trataba de amedrentar a los campesinos y restuarar un gobierno conservador. Sus grupos meroderaron la zona de Tehuipango y Texhuacan. Las partidas zapatistas en esta región fueron más numerosas; tenían entre 300 y
2,000 hombres, e hicieron asaltos memorables en Chocamán, Tenejapa y Tomatlán. El ataque a esta última población duró dos días a principios de julio; lo dirigió Porfirio Martínez al frente de 200 hombres de los que murieron 50, y 23 de los carrancistas que mandaba el mayor Castro. Coscomatepec fue protegida por las fuerzas del general Alfredo J. Machuca y Córdoba por las del general Antonio Portas, con cerca de mil hombres.

 

1914 Grupos rebeldes asaltan la cabecera municipal causando desperfectos en la cárcel de varones, el hospital y el cuartel. Reyes, Luis El Archivo Municipal de Zongolica

 

1915 En junio los zapatistas atacan Orizaba, en cuyos alrededores merodeaban continuamente grupos armados; en Río Blanco, Nogales, Huiloapan y Ciudad Mendoza, actuaba el felicista Panuncio Martínez y en la de Zongolica, centro de operaciones comerciales de la región y lugar muy importante para la estrategia militar, porque desde allí se dominan Orizaba y Córdoba, operaba a mediados de 1915 un grupo felicista. Entre los jefes de armas de Orizaba sobresalió la labor del general Miguel Laveaga. Ulloa, Bertha. Veracruz, Capital de la Nación

 

1916 Aprovechando la crisis política, el comerciante español Rafael Menéndez radicado en Veracruz y a través de sus coyotes, adquiere la producción de maíz para venderla a Cuba y EU. Paga con papel moneda del carrancismo pero cobra en dólares. Controla Ixhuatlán, Coscomatepec, Zongolica, Soledad, Chocamán y Tomatlán. Mientras aquí hay escasez.

 

1917 El doctor Marcelo Torres Angulo siendo originario de Yahualica, Hidalgo, radicando en esta ciudad dónde se le recuerda como una persona apreciada por los vecinos, por su espíritu filantrópico, es elegido como diputado propietario por el XVI Distrito Electoral del estado de Veracruz, participando así en la promulgación de la Constitución de 1917 que nos rige.

 

1918:

Don Miguel de la Cruz Tello, jefe de pelotón, sobreviviente del movimiento, conserva la bandera "Siera" en su hogar, en una vitrina, y la desplegaba en actos cívicos de Zongolica.

 

Donación de la bandera "Siera" a la Ciudad de México, estando a la vista permanente en el Museo de Historia del Castillo de Chapultepec. (Actualmente por la renovación del museo no se encuentra expuesta.)

 

1930:

Se establece el agrarismo en la Sierra de Zongolica.

 

1944;

Entra el primer vehículo automotor a Zongolica: "Carro Blanco", propiedad del Sr. Luis García, promovido por el sacerdote Ugalde.

 

1947:

Se instala la primera planta para la energía eléctrica de la ciudad, a instancias del presbítero Jerónimo Ugalde.

 

1950:

Julio 24: Doña Carolina Baür Arenas (investigadora de historia) despliega resultados de su investigación sobre la bandera "Siera" a través de la prensa: diario El Universal, Novedades y El Mundo.

 

1955:

Se construye el segundo palacio municipal de Zongolica.

 

1956:

Se erige estatua de "Cristo Rey" en la cúspide del cerro "Macuilxóchitl" (Placa informativa, en la base de la misma); Jerónimo Ugalde sacerdote.

 

1978:

Resalta la intervención del Sr. Guillermo Sánchez de Anda sobre el tema de investigación de la bandera "Siera", con apoyo firme de don Manuel Mesías Huerta.

 

1983;

Se inaugura el tercer edificio del palacio municipal.

 

1991:

A partir de este año se establece la "Carrera de la Insurgencia", con participación de autoridades políticas, militares y religiosas, con la participación de jóvenes de la zona. Rutas que inician en Córdoba y Maltrata, teniendo como punto final y de reunión la ciudad de Zongolica.

 

2007:

En marzo aparece en la web la página de Zongolica con información inicial. contando con la colaboración de habitantes de Zongolica.

 

2008:

En enero se lanza el pequeño portal www.zongolica.net. que durante 5 años fue fuente de información gratuita a los interesados por excudriñar la historia y la información turística.

 

2010:

En febrero 24 el Lic. Guillermo Sánchez de Anda presenta su Novela Zongolica, Primera bandera tricolor en su segunda edición el Salón Ray Pérez y Soto.

 

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