JUAN MOCTEZUMA Y CORTÉS

? - 1815

Lugar y fecha de nacimiento desconocidas, pero se afirma que es descendiente del emperador Moctezuma, a causa de lo cual era cacique en Tepeji de las Sedas, aunque alguien ha puesto en duda esta descendencia y lo raro de la unión del nombre de Cortés y Moctezuma, si bien años después de la conquista existe un Juan Cortés Moctezuma, hijo natural de Cortés en Zacatecas.

 

Párroco de Zongolica allá por 1910, poseía el don de la oratoria, y parecido físico con el emperador Moctezuma Ilhuicamina, según nota del libro de historia escrito por Lucas Alamán. A continuación lo cito tal como aparece: -Bustamante, que lo conoció, dice que era “imagen viva del emperador de su nombre, pero que no nació para general, sino para recitar un buen sermón: tenia bello decir, y sabia entusiasmar al soldado con el doble prestigio de sacerdote y de descendiente del emperador de los aztecas”.

 

El cura Juan Moctezuma y Cortés estaba en comunicación con el jefe de la insurrección para salvar al pueblo de las garras de la esclavitud española, y la falta de aviso oportuno retardó algo el levantamiento, que se efectuó el 24 de septiembre de 1810. Figuraron como principales jefes el Sr. Moctezuma y Cortés y don Manuel de la Cruz Tello, y otros cuyos nombres se ignoran, quienes organizaron el pequeño ejército insurgente de la Sierra como queda designado; luego emprendieron la marcha rumbo a Tezonapa, esquivando el encuentro con tropas realistas por encontrarse aún sin elementos para la pelea.

 

Llegados al lugar designado, se incorpora al ejército de Morelos que subía rumbo a Córdoba, teniendo que detenerse unos días por la muerte del General Rayón, cuyo nombre conserva el lugar como recuerdo: "Paso de Rayón", y sus restos reposan allí hasta el fin de los tiempos.

 

En 1812, Mariano de las Fuentes Alarcón, cura de Maltrata, se une con Juan Moctezuma y Cortés y juntos tomaron la Villa de Orizaba el 28 de mayo.

 

El comandante Panes se retiró hacía Córdoba, y aunque fue interceptado por Moctezuma, logró su intento. Dos días después de la toma de Orizaba se les unieron el P. Sánchez y Arroyo, uno llegado    de Tehuacán y el otro de Tepeaca, con cuyas fuerzas intentaron inútilmente, posesionarse de Córdoba.

 

Juan Moctezuma y Cortés no contaba con dotes militares, pero sí alcanzaba cierta ascendencia con los soldados debido, principalmente, a sus peroraciones de gran fervor patriótico.

 

Cuando Mier y Terán disolvió el Congreso de Tehuacán, Moctezuma improvisó un discurso de fidelidad a la comisión ejecutiva creada por el golpe de fuerza, e intentó probar que la disolución del Congreso era beneficiosa para los fines perseguidos de la Independencia.

 

A continuación cito un fragmento de la obra "HISTORIA DE MEJICO" (Pag. 266. Tomo III):

 

"En las mismas inmediaciones de Orizava, el cura Juan Moctezuma Cortés, descendiente del emperador mejicano de aquel nombre, por lo que tenia un cacicazgo en Tepeji de las Sedas, sublevó la gente de su curato y con él fueron a reunirse varios vecinos de Orizava, poniéndose en comunicación con Rosains, como en otro lugar vimos. Unidos ambos curas resolvieron marchar sobre Orizava.

 

Había tomado el mando de esta villa el coronel D. José Manuel panes, y su defensa consistía en un foso parapetado, abierto en el puente de Santa Catalina a media legua de Orizava, defendido con cien infantes, treinta caballos y un cañón. Tomado este punto (28 de mayo) por no haber llegado a tiempo la tropa que Panes enviaba en su auxilio y abandonada la garita de la Angostura por el destacamento que la defendía, el que se retiró dejando clavado el canon que allí había. Los insurgentes fueron ocupando toda la población, y Panes tuvo que reducirse con trescientos cincuenta hombres que le quedaban, al convento del Carmen. Los religiosos de esta orden siendo casi todos europeos, sus conventos eran en todos los lugares en que los había, puntos seguros de defensa contra los insurgentes. Panes no pudiendo sostenerse allí porque no había acopio de viveres, resolvió en una junta de guerra retirarse a Córdova, abriéndose paso por entre los insurgentes que por todos lados lo rodeaban. Para hacerlo así, arrojó en un estanque de la huerta del convento las municiones que no podía llevar, y emprendió su marcha siguiendolo todos los carmelitas, y los mas de los europeos del lugar. Intento impedirle el paso en el puente de Escamela el cura Moctezuma, pero atacado por Paz, abandonó el punto con tanta precipitación, que dejó su equipaje y levita con divisas de coronel. Vencido este obstáculo, continuó Panes su retirada en la noche, y aunque molestado por el fuego de los insurgentes en las cuestas del Cacalote y Villegas, llegó a Córdova al amanecer el día siguiente, se reunió con dos compañías de Tlaxcala que estaban en aquella villa con la fuerza de doscientos veinte hombres y encontró la población en estado de defensa, con fosos y parapetos en las calles que conducían a la plaza, en la que colocó su división en los portales que cubrían tres de sus frentes, cuidando de proveerse dentro del recinto fortificado, de víveres que escaseaban.

 

Entre tanto se aposesionaron de Orizava los curas Alarcón y Moctezuma con multitud de gente mal armada de sus pueblos, y dos dias despues se les unieron el P. Sánchez y Arroyo, que llegaron el primero de Tehuacán y el segundo de Tepeaca, de donde había huido cuando tomó aquella villa Llano, con lo que dispusieron ir a atacar a Córdova. Verificároslo el 3 de Junio y continuaron con teson por varios dias, intentando pegar fuego a varias casas y saquear otras, pero fueron siempre rechazados habiéndoseles tomado por los realistas un cañón, en una de las salidas que contra de ellos hicieron.

 

Era Orizava punto de grande importancia para el gobierno de Méjico, por estar allí los almacenes del estanco del tabaco, en los que había cincuenta y dos mil tercios que constituían por entonces uno de sus principales recursos. Por esto, el objeto principal de la salida de Llano de Puebla era, conducir a Méjico un convoy considerable de aquel efecto, para su surtimiento de la fábrica de cigarros. Dejamos en Tecamachalco en donde no se detuvo mas que lo preciso para destruir las obras de fortificación levantadas por los insurgentes, habiendo hecho marchar desde Tepeaca (4 de Junio) por el camino de Amozoque, al coronel Andrade con las mulas que debían conducir el tabaco. Llano, informado del movimiento del cura Alarcón sobre Orizava, dispuso marchar a aquella villa con toda su división, fuerte de 2,500 hombres para impedir que fuese ocupada, aun a riesgo de dejar descubierta a Puebla, y sabiendo en S. Agustín del Palmar que había sido tomada, apresuró cuanto pudo su marcha para evitar si era posible, que los insurgentes entregasen al fuego la inmensa cantidad de tabaco que allí había, dejado atrás a Andrade con el convoy de víveres y mulas que condujera. Este fue atacado al paso de las cumbres, pero el oportuno socorro que Llano le mandó desde Aculcingo, le facilitó pasar aquel difícil punto sin obstáculos. El cura Alarcón había colocado tres baterías en los cerros de Huiloapa, cerca del pueblo del Ingenio, que enfilaban el camino: Llano las hizo atacar por los granaderos de la columna y los de Asturias, y aunque los primeros encontraron cortado el puente del río Blanco, se arrojaron al agua, pasaron el río casi a nado, y poniéndose bajo el fuego de las baterías, se hicieron dueños de ellas en momentos (10 de Junio.) Con la misma intrepidez se apoderaron al día siguiente de la batería que defendía el punto de la Angostura, y habiendo llegado Llano hasta la garita, irritado por el intento de quemar el tabaco del rey. Y porque ninguno de los habitantes le había dado aviso alguno sobre el estado de la población, dio orden a su caballería para que entrase a degüello por cuatro puntos. Presentáronsele entonces felizmente el cura y la comunidad de misioneros apostólicos de S. José de Gracia, exponiendo que los insurgentes estaban en fuga, y que iban a ser sacrificados por aquella cruel orden solo los habitantes pacíficos, con lo que la revocó, y sabiendo que Córdova era vivamente atacada, mandó sin detenerse al sargento mayor de la columna D. José Ignacio García Illueca con doscientos granaderos y cincuenta dragones, conduciendo quinientas cargas de harina, con cuya llegada, los sitiados se retiraron en diversas direcciones y quedó socorrida la necesidad de víveres que los sitiados sufrían."

 

BIBLIOGRAFÍA

 

LUCAS ALAMÁN.- Historia de Méjico desde los primeros movimientos que prepararon su independencia en el año de 1808 hasta la época presente. Ciudad de México, 1850. Tomo III Pag. 226 .

 

NICETO DE ZAMACOIS, FRANCISCO G. COSMES.-Historia de Méjico, desde sus tiempos mas remotos hasta nuestros dias; escrita en vista de todo .... México. 1878. Pág. 290.

 

MELCHOR ALTAMIRANO.-Manuscrito. Zongolica, Ver. 1920

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